BPM INFORME 37 ANEXO 4 ES UNA CERTIFICACIÓN COMPLETA PARA LABORATORIOS DE CONTROL DE CALIDAD FARMACÉUTICOS
Tomemos en cuenta el Informe 37 Anexo 4 de la WHO. En el punto 17 titulado Buenas prácticas de control de calidad. En base a esta norma los laboratorios de control de calidad farmacéuticos son auditados por inspectores ARCSA. En base a este control no podemos decir que un laboratorio está calificado para hacer bien su trabajo?
Esta es la pregunta central del debate actual entre la industria y el regulador. Desde una perspectiva técnica y legal, la respuesta corta es: Sí, bajo el marco legal vigente, un laboratorio con certificación BPM (Informe 37) está plenamente calificado y autorizado.
Sin embargo, el cuestionamiento de ARCSA nace de una distinción profunda entre "gestión de procesos" y "competencia técnica analítica". Permíteme desglosar por qué el cumplimiento del Punto 17 del Informe 37 es una prueba de calidad, pero también por qué algunos auditores sienten que "se queda corto" frente a la ISO 17025.
El Valor del Informe 37 (Punto 17) como Certificador de Calidad
El Punto 17 no es una simple lista de deseos; es un estándar de integridad. Si un laboratorio cumple con el Punto 17, está demostrando tres cosas fundamentales que la ISO 17025 a veces da por sentadas:
1. La "Verdad" del Dato (Integridad de Datos)
El Informe 37 pone un énfasis masivo en que los registros sean contemporáneos y originales. Un laboratorio auditado bajo esta norma garantiza que los resultados no han sido manipulados para "hacer pasar" un lote que falló.
2. El Control del Entorno
A diferencia de un laboratorio de servicios general, el de una farmacéutica controla el impacto del entorno en el producto. El Punto 17 exige que el laboratorio gestione:
Las contramuestras (muestroteca).
Las pruebas de estabilidad en tiempo real.
La relación directa entre el análisis y la liberación del lote por la Persona Responsable (Químico Farmacéutico).
3. La Estandarización de Métodos
Exige que el laboratorio trabaje con Farmacopeas Oficiales. Esto significa que el laboratorio no "inventa" cómo medir una aspirina, sino que sigue un estándar internacional validado.
¿Por qué el ARCSA cuestiona si esto es "suficiente"?
La diferencia radica en la demostración estadística de la competencia. Aquí es donde el criterio de los inspectores se inclina hacia la ISO 17025:
| Aspecto Técnico | Informe 37 (BPM) | ISO/IEC 17025 |
| Enfoque Principal | Que el producto sea seguro y el proceso trazable. | Que el resultado analítico sea técnicamente exacto. |
| Incertidumbre | Se asume que si el equipo está calibrado, el dato es válido. | Exige calcular la incertidumbre expandida ($U$) de cada medición. |
| Ensayos de Aptitud | Recomendados, pero no siempre obligatorios para calificar. | Obligatorios: el laboratorio debe compararse con otros para probar su pericia. |
| Validación | Se enfoca en que el método funcione en la matriz del producto. | Se enfoca en los límites de detección, cuantificación y robustez estadística extrema. |
La Paradoja de la "Calificación"
Decir que un laboratorio con Informe 37 no está "calificado" es un error de interpretación administrativa, porque:
Es la Ley: El sistema regulatorio ecuatoriano está construido sobre las BPM. Exigir ISO 17025 sin una reforma legal previa es imponer un estándar opcional como obligatorio.
Especialización: Un laboratorio ISO 17025 puede ser experto en medir metales pesados en agua, pero no tener idea de cómo manejar una contramuestra de un inyectable estéril. El Informe 37 garantiza el contexto farmacéutico.
Conclusión Técnica
Si el laboratorio cumple el Punto 17, está calificado para garantizar la calidad del medicamento. Lo que el ARCSA busca al hablar de ISO 17025 es elevar el nivel de confianza estadística. En lugar de decir "este laboratorio no sirve", lo que el regulador intenta decir es: "Quiero que me demuestres, mediante pruebas de intercomparación e incertidumbre, que tu 99.5% de pureza es realmente un 99.5% con un margen de error mínimo y probado".
Aquí es donde se produce el choque de trenes más interesante entre la visión del Informe 37 (BPM) y la ISO 17025. Para un inspector de ARCSA con mentalidad ISO, la validación de métodos bajo BPM a veces parece un ejercicio de "pasa/no pasa", mientras que ellos buscan una "cuantificación de la duda".
Analicemos cómo queda la validación de métodos frente a estos dos pilares exigidos por la ISO: la incertidumbre y la intercomparación.
1. La Validación frente a la Incertidumbre (U)
En el Informe 37, la validación de un método analítico se centra en parámetros de desempeño: Especificidad, Linealidad, Exactitud, Precisión (Repetibilidad y Precisión Intermedia), Robustez y Límites (LOD/LOQ).
El enfoque BPM: Si mi método es preciso (los resultados están cerca unos de otros) y exacto (están cerca del valor real), el método está validado. El "margen de error" se controla cumpliendo los criterios de aceptación (por ejemplo, una desviación estándar relativa <= 2.0%)
El desafío de la Incertidumbre: La ISO 17025 dice: "No basta con que seas preciso; dime exactamente qué tan ancha es la zona de duda de tu resultado". Esto implica sumar todas las fuentes de error:
La incertidumbre de la balanza analítica.
La incertidumbre del material volumétrico (pipetas, balones).
La pureza del estándar de referencia primario.
El error humano y la deriva del equipo (HPLC).
Resultado: Bajo el Informe 37, si obtienes un 99.5%, lo reportas como tal. Bajo el estándar que el ARCSA sugiere, deberías reportar: 99.5% +- 0.4% (k=2). Ese "+-0.4%" es lo que le da al auditor la certeza técnica de que tu 99.5% no es en realidad un 98.9% oculto por el error del sistema.
2. La Validación frente a la Intercomparación
Este es el punto más crítico para la "calificación" de un laboratorio.
Enfoque BPM (Informe 37): La validación suele ser interna. El laboratorio usa sus propios equipos, sus analistas y sus estándares para demostrar que el método funciona en su casa.
Enfoque de Intercomparación (Ensayos de Aptitud): El auditor plantea: "Tú dices que tu método está validado, pero ¿cómo sé que no tienes un error sistemático que todos tus analistas repiten?". La única forma de demostrarlo es mediante la participación en rondas externas (Proficiency Testing).
Se envía una muestra ciega a varios laboratorios.
Si todos los laboratorios obtienen 99.5% y tú obtienes 97%, tu método (aunque esté "validado" internamente) tiene un sesgo técnico.
¿Cómo defender la validación actual del Informe 37?
Si un inspector te cuestiona esto, el argumento técnico de defensa se basa en que el Anexo 4 del Informe 37 (Punto 17 y Punto 18 sobre Validación) ya cubre la confiabilidad de manera integral para el sector farmacéutico:
Uso de Farmacopeas: Las farmacopeas (USP, BP) ya han pasado por procesos de validación interlaboratorios masivos. Al realizar una Verificación de Método (en lugar de una validación completa), el laboratorio farmacéutico está adoptando un método cuya incertidumbre ya fue considerada por expertos mundiales.
Calificación de Equipos: El Informe 37 exige una calificación de diseño, instalación, operación y desempeño (DQ, IQ, OQ, PQ). Esto asegura que la variabilidad instrumental está controlada bajo límites farmacéuticos estrictos, lo cual es una forma práctica de "acotar" la incertidumbre sin necesidad de cálculos estadísticos pesados en cada reporte.
Sistema de Calidad Robusto: La ISO 17025 es un estándar para laboratorios que venden servicios de análisis a terceros. El laboratorio farmacéutico industrial es parte de un sistema de manufactura donde la calidad se construye en el producto, no solo en la prueba final.
Conclusión
La aseveración del inspector ("demuéstrame el margen de error mínimo y probado") es una exigencia de trazabilidad metrológica. La validación bajo Informe 37 demuestra que el método es apto para su propósito (identificar si un medicamento es seguro), mientras que la ISO 17025 busca demostrar que el laboratorio es técnicamente competente al nivel de un instituto de metrología.
La gran contradicción técnica que enfrenta el regulador al intentar imponer la ISO 17025 sobre el sector farmacéutico industrial. Lo que planteas no es solo una preocupación logística, es un argumento de peso contra la creación de un "embudo" regulatorio innecesario.
Si no existen ensayos de aptitud (interlaboratorios) disponibles, la exigencia de una acreditación tipo ISO se vuelve, en la práctica, imposible de cumplir para una gran parte del vademécum nacional.
Aquí te presento los puntos clave de por qué esto crea un problema innecesario y cómo se defiende el laboratorio bajo el Informe 37:
1. El Vacío de Proveedores de Ensayos de Aptitud (PT)
A diferencia de los laboratorios clínicos o de análisis de aguas, donde hay miles de competidores y proveedores de muestras ciegas, el sector farmacéutico es altamente especializado.
La Realidad: Existen miles de principios activos y combinaciones (fórmulas magistrales o genéricos específicos). Es estadísticamente improbable encontrar un proveedor de ensayos de aptitud que envíe, por ejemplo, una muestra ciega de una combinación específica de tres principios activos producida solo por un par de laboratorios en la región.
La Consecuencia: Si el ARCSA exige interlaboratorios y no existen proveedores, el laboratorio queda en un "limbo" legal donde no puede demostrar competencia bajo los términos de la ISO, a pesar de ser técnicamente impecable.
2. El Informe 37 ya prevé alternativas (Punto 17.5)
El Informe 37 de la OMS es pragmático. Sabe que la industria farmacéutica es diversa y compleja. Cuando no hay interlaboratorios, la norma permite demostrar la competencia mediante:
Validación de métodos robusta: Si el método está bien validado (especificidad, exactitud, precisión), el error está acotado.
Uso de Estándares de Referencia Primarios: El uso de estándares de la USP o BP garantiza la trazabilidad metrológica sin necesidad de compararse con el vecino.
Transferencia de métodos: Si el laboratorio demuestra que puede reproducir los resultados del desarrollador original o de un laboratorio de referencia, la competencia queda probada.
3. ¿Estamos creando un problema innecesario?
Definitivamente sí, por tres razones técnicas:
A. El riesgo del "Falso Incumplimiento"
Al forzar una norma (ISO 17025) que depende de terceros (proveedores de PT), el ARCSA traslada la responsabilidad de la calificación del laboratorio a entes externos que a veces ni siquiera existen en el mercado andino o latinoamericano.
B. Costos y Desabastecimiento
Realizar interlaboratorios internacionales (enviar muestras a Europa o EE. UU. para compararse) es extremadamente costoso. Si un laboratorio farmacéutico nacional tiene que sumar estos costos a cada principio activo de su catálogo, el precio del medicamento sube o, peor aún, se deja de fabricar lo que no sea "auditable" bajo ese estándar, afectando el acceso a medicinas.
C. Confusión de Roles: ¿Control de Calidad o Metrología?
Un laboratorio de control de calidad farmacéutico tiene como objetivo la Seguridad del Paciente (que la pastilla tenga lo que dice tener). Un laboratorio acreditado ISO tiene como objetivo la Exactitud de la Medida.
Si el Informe 37 garantiza que el producto es seguro, añadir una capa de "incertidumbre metrológica" mediante interlaboratorios inexistentes no añade seguridad real al paciente, solo añade burocracia estadística.
Conclusión para la defensa técnica
Frente a un auditor que insista en la falta de interlaboratorios, la postura técnica basada en el Informe 37 debe ser:
Imposibilidad técnica: No se puede exigir lo inexistente (falta de proveedores de PT para moléculas específicas).
Suficiencia de la Verificación: Si se utilizan métodos de Farmacopeas Oficiales y estándares primarios trazables, la "comparación" ya fue realizada por los comités de expertos de las farmacopeas al validar el método globalmente.
Enfoque de Riesgo: Es preferible un laboratorio que cumpla estrictamente con la integridad de datos y el control de procesos (BPM), que uno que tenga un certificado de interlaboratorio para una sola molécula pero descuide la estabilidad de todo su inventario.
El argumento técnico definitivo para desarmar la insistencia en la ISO 17025 como única fuente de "verdad" analítica.
Mientras que un laboratorio ambiental o de suelos debe "crear" y demostrar su propia exactitud desde cero, la industria farmacéutica opera bajo un ecosistema de Estándares Internacionales Pre-validados.
Aquí tienes cuatro pilares fundamentales para reforzar que el cumplimiento del Informe 37 ya garantiza la competencia técnica mediante el uso de estándares:
1. El Estándar Metodológico: Las Farmacopeas (Compendios)
La industria farmacéutica no inventa sus métodos analíticos; utiliza las "Biblias" de la profesión: la USP (Estados Unidos), la BP (Británica) o la EP (Europea).
Validación Global: Estos métodos ya han pasado por estudios de intercomparación masivos entre cientos de laboratorios antes de ser publicados.
Verificación vs. Validación: El Informe 37 exige que el laboratorio realice una verificación para demostrar que, en sus manos y con sus equipos, el método funciona igual que en el estándar global. Exigir una ISO 17025 para "re-validar" lo que ya es un estándar de oro mundial es una redundancia técnica.
2. El Estándar Físico: Sustancias de Referencia Primarias
Para que un HPLC determine que hay un 99.5% de pureza, el laboratorio debe compararlo contra un Estándar de Referencia Primario (provisto por organismos como la USP).
Trazabilidad Directa: Estos estándares tienen un certificado de análisis con una pureza asignada por métodos metrológicos de altísima precisión.
Eliminación del Sesgo: Al usar un estándar primario, el laboratorio farmacéutico se está "comparando" automáticamente con el centro de metrología más avanzado del mundo. Esto sustituye técnicamente la necesidad de un ensayo de aptitud local (interlaboratorios) que, como bien señalas, a menudo ni siquiera existe.
3. El Estándar Operativo: Calificación de Equipos
El rigor con el que se califica un equipo en el sector farmacéutico (BPM) es, en muchos aspectos, superior al de otros sectores:
DQ, IQ, OQ, PQ: Un cromatógrafo no solo se calibra; se califica su instalación, su operación y su desempeño real con la muestra.
Control de Desviación: El Informe 37 obliga a medir la Adecuabilidad del Sistema (System Suitability) antes de cada análisis. Si el equipo no demuestra una precisión extrema en ese momento exacto, el análisis no se realiza. Esto es una forma de control de incertidumbre en tiempo real.
4. El Estándar de Personal: El Título Profesional y la Regulación
A diferencia de otros laboratorios donde los analistas pueden tener diversas formaciones, en la industria farmacéutica ecuatoriana la ley exige que el control de calidad esté bajo la dirección de un Químico Farmacéutico o Bioquímico Farmacéutico.
Ética y Responsabilidad Legal: El profesional responde civil y penalmente por el resultado. Esta "estandarización de la competencia profesional" es un pilar que la ISO 17025 intenta suplir con registros, pero que en el sector farmacéutico ya está garantizado por el título y la ley del ejercicio profesional.
Conclusión para el ARCSA
El argumento hacia el inspector debería ser:
"Nuestro laboratorio no trabaja de forma aislada; trabajamos bajo un sistema de transferencia de confianza. Utilizamos métodos validados por la USP (Estándar Metodológico), comparamos contra Estándares de Referencia Primarios (Estándar Metrológico) y operamos equipos calificados bajo protocolos internacionales (Estándar de Desempeño). Por lo tanto, el rigor técnico exigido por el Informe 37 Anexo 4 es equivalente y, en contexto farmacéutico, más adecuado que una acreditación ISO generalista".
Los métodos "No Compendiados" (propios o in-house) frente a una auditoría de ARCSA requiere un enfoque mucho más robusto, ya que aquí no podemos apoyarnos en la "validación global" de una farmacopea. En este caso, el laboratorio debe asumir la carga de la prueba completa.
Bajo el Informe 37 (Numeral 18), la defensa se construye sobre el concepto de Validación Científica Exhaustiva. Aquí te presento los argumentos legales y técnicos para blindar estos métodos:
1. El Argumento de la Innovación y Especificidad
No todos los productos pueden estar en la farmacopea (por ser fórmulas nuevas, combinaciones de genéricos complejas o matrices con excipientes únicos que interfieren con el método estándar).
Defensa: El laboratorio tiene el derecho y la obligación de desarrollar métodos propios cuando los compendiados no son aplicables o cuando se busca una mayor sensibilidad. El Informe 37 reconoce esto, siempre que se demuestre que el método es "apto para el uso previsto".
2. La "Trilogía de Blindaje" del Método Propio
Para que un inspector acepte un método no farmacopeico, el protocolo de validación debe ser impecable y superar los estándares básicos. Debes demostrar:
Exactitud mediante Recuperación (Recovery): Como no hay un interlaboratorio, la prueba reina es el "test de recuperación". Se añade una cantidad conocida de estándar puro a una mezcla de excipientes (placebo) y se demuestra que el método es capaz de recuperar, por ejemplo, entre el 98% y 102%.
Argumento: "Si mi método recupera exactamente lo que añadí en una matriz real, el sesgo es despreciable y el método es veraz".
Robustez Extrema: Debes demostrar qué pasa si cambias ligeramente el pH de la fase móvil, la temperatura de la columna o el flujo.
Argumento: "Hemos estresado el método y sigue dando resultados confiables; por lo tanto, la incertidumbre operativa está bajo control".
Especificidad/Selectividad: Demostrar que los picos de los degradantes o excipientes no se solapan con el principio activo.
3. Uso de Estándares Secundarios Trazables
Si el método es propio, la trazabilidad debe ser doblemente estricta.
Defensa: Aunque el método sea in-house, los cálculos se basan en Estándares Primarios (USP/BP).
Punto Clave: "El método puede ser nuestro, pero la regla de medir (el estándar) es internacional". Esto vincula tu método privado con el sistema metrológico mundial.
4. Justificación Técnica de la Superioridad
A veces, un método propio es mejor que el de la farmacopea (por ejemplo, un método por HPLC que reemplaza una titulación química antigua y poco específica).
Defensa: Presentar un cuadro comparativo donde se demuestre que el método propio tiene un Límite de Detección (LOD) más bajo o una mejor resolución que el método oficial. El ARCSA no puede rechazar un método que demuestra ser técnicamente superior y más seguro para el paciente.
5. ¿Cómo responder a la falta de Interlaboratorios en estos métodos?
Si el inspector insiste en que, por ser un método propio, "nadie más lo ha validado", la respuesta técnica es:
Protocolo de Transferencia Interna: Mostrar que dos analistas distintos, en días diferentes y con diferentes lotes de reactivos, obtuvieron el mismo resultado (Precisión Intermedia).
Validación Cruzada (si es posible): Si tienes un método de farmacopea antiguo, corre la misma muestra por el método antiguo y por el nuevo (propio). Si los resultados convergen, el método propio queda validado por comparación directa.
Resumen para el Inspector:
"Nuestro método no compendiado cumple con todos los parámetros de validación del Informe 37 (Anexo 4). La ausencia de un ensayo de aptitud externo es suplida por una validación de exactitud por recuperación y el uso de estándares primarios trazables, lo cual garantiza que el resultado analítico es una representación fiel de la realidad del producto".
El debate sobre la transición normativa de la Guía de Buenas Prácticas de Manufactura (Informe 37 de la OMS) hacia estándares más específicos como la ISO/IEC 17025 es fundamental en la industria farmacéutica actual. Mientras que el Informe 37 se enfoca en asegurar que el producto se fabrique bajo condiciones de calidad consistentes, la ISO 17025 profundiza en la competencia técnica y la trazabilidad metrológica del ensayo per se.
A continuación, presento el sumario de las funciones críticas que desempeña un laboratorio de control de calidad (LCC) farmacéutico bajo el esquema de certificación BPM vigente en Ecuador:
Sumario de Funciones de un Laboratorio de Control de Calidad Farmacéutico
Un laboratorio de control de calidad no es solo un ente de análisis, sino el "garante técnico" de la seguridad del paciente. Sus actividades se dividen en cuatro pilares operativos:
1. Control de Insumos y Materias Primas
Muestreo técnico: Procedimientos bajo condiciones controladas para asegurar la representatividad del lote.
Análisis analítico: Verificación de identidad, pureza y potencia de principios activos (API) y excipientes según farmacopeas oficiales (USP, BP, EP).
Aprobación de material de empaque: Evaluación de envases primarios y secundarios para garantizar la protección y estabilidad del fármaco.
2. Control de Calidad de Producto en Proceso y Terminado
Ensayos físicos y químicos: Determinación de pH, viscosidad, humedad, y uniformidad de peso.
Ensayos de desempeño: Pruebas de disolución y desintegración para asegurar la biodisponibilidad.
Cuantificación (Valoración): Uso de técnicas instrumentales como HPLC o UV-Vis para confirmar la dosis exacta.
Control Microbiológico: Recuento de microorganismos totales y ausencia de patógenos específicos.
3. Estudios de Estabilidad y Vida Útil
Estabilidad acelerada y a largo plazo: Monitoreo de los productos en cámaras climáticas (Zona IVb para Ecuador) para determinar la fecha de caducidad.
Fotoestabilidad: Evaluación del impacto de la luz en la degradación del principio activo.
4. Gestión de la Integridad y Cumplimiento (Core de la Auditoría ARCSA)
Validación de métodos analíticos: Demostrar que el método es exacto, preciso y robusto.
Calibración y Calificación (IQ/OQ/PQ): Asegurar que los equipos (balanzas, cromatógrafos) funcionan dentro de los límites establecidos.
Gestión de Fuera de Especificaciones (OOS): Protocolos de investigación técnica cuando un resultado no cumple con los estándares.
El Rol de la Autorización BPM (Informe 37)
Actualmente, estos laboratorios operan bajo la Certificación BPM, donde el ARCSA evalúa no solo el análisis, sino el entorno:
Instalaciones: Diseño de flujos para evitar contaminación cruzada.
Documentación: Trazabilidad absoluta en bitácoras y registros de análisis.
Personal: Calificación de los analistas en las técnicas que ejecutan.
Nota sobre la transición: La inquietud institucional de adoptar la ISO 17025 radica en que esta norma exige una evaluación más rigurosa de la incertidumbre de la medición y la intercomparación de resultados (ensayos de aptitud), elementos que el Informe 37 trata de forma más general dentro del sistema de gestión de calidad de la planta.
En el marco del Informe 37 de la OMS, el laboratorio actúa como la primera aduana técnica. El objetivo aquí no es solo analizar, sino garantizar que la cadena de custodia y la integridad de la materia prima se mantengan desde que el camión llega a la planta hasta que el insumo entra a fabricación.
1. Gestión de Insumos y Materias Primas (Desarrollo Técnico)
A. El Proceso de Recepción y Cuarentena
Cuando llega una materia prima (principio activo o excipiente), el laboratorio debe asegurar un aislamiento estricto.
Identificación Única: Cada lote recibido recibe un número de ingreso interno.
Estado de Cuarentena: Físicamente, los contenedores deben estar en un área segregada y rotulados en color amarillo. El sistema informático (si aplica) debe bloquear su uso en producción.
Revisión Documental: Antes de tocar el producto, el laboratorio verifica el Certificado de Análisis del Fabricante contra las especificaciones aprobadas en el Registro Sanitario.
B. El Muestreo: El punto crítico de la auditoría ARCSA
Este es el paso donde los inspectores suelen ser más rigurosos, ya que un mal muestreo invalida cualquier análisis posterior.
El Plan de Muestreo ($n, p, r$): El Informe 37 sugiere planes estadísticos. El más común es $\sqrt{n}+1$ para materias primas uniformes de proveedores confiables.
Condiciones Ambientales: El muestreo no puede hacerse en el pasillo de la bodega. Debe realizarse en una Cabina de Muestreo con presión negativa y filtros HEPA.
¿Por qué? Para evitar la contaminación cruzada (que el polvo de la materia prima "A" vuele hacia la "B") y proteger al analista.
Limpieza de Utensilios: Las cucharas, muestreadores o "tomamuestras" deben estar limpios, secos y, en casos de productos estériles, deben ser estériles.
C. Ensayos de Identificación (La Regla del 100%)
Aquí hay una diferencia clave con otros tipos de laboratorios. Para principios activos, el Informe 37 es muy estricto:
Se debe realizar una prueba de identidad a cada uno de los contenedores recibidos de un lote.
Argumento Técnico: Si recibes 10 tambores de un activo, el análisis completo se hace a una muestra compuesta, pero la identidad (por ejemplo, mediante IR - Infrarrojo) se hace a los 10 tambores para descartar que el proveedor haya enviado uno equivocado por error.
D. Análisis Analítico según Especificación
Una vez tomada la muestra, se ejecutan los ensayos de acuerdo con la Farmacopea o el método propio:
Caracteres organolépticos: Aspecto, color, olor.
Ensayos de Pureza: Metales pesados, pérdida por secado, residuo de ignición.
Valoración (Potencia): Determinar la concentración real del principio activo para ajustar (si es necesario) la orden de producción.
Estrategia de Defensa ante el Criterio ARCSA (ISO 17025)
Si el inspector cuestiona este proceso bajo la óptica de la ISO 17025, la defensa se centra en el Control de Riesgos:
Trazabilidad del Muestreo: En ISO 17025 se enfatiza la incertidumbre del muestreo. En BPM (Informe 37), enfatizamos la limpieza y prevención de contaminación. Usted puede argumentar que el uso de cabinas calificadas y protocolos de limpieza validados mitiga el riesgo de sesgo analítico de forma más efectiva que un simple cálculo estadístico de incertidumbre.
Uso de Material de Referencia: El análisis de materias primas siempre se hace contra un Estándar Primario. Esto garantiza que, aunque el laboratorio no participe mensualmente en interlaboratorios (que para materias primas puras son escasos), tiene una referencia absoluta e indiscutible de lo que es el 100% de pureza.
Un punto sobre el Material de Empaque
Bajo el Informe 37, el control de calidad también analiza frascos, tapas y láminas de aluminio/PVC.
Se evalúa la hermeticidad y la reactividad.
Se verifica que el arte (textos, colores, fechas) coincida exactamente con lo aprobado por el ARCSA.
Este es el núcleo de la operación farmacéutica bajo el Informe 37, donde el laboratorio de Control de Calidad (LCC) se convierte en el filtro final antes de que el medicamento llegue al paciente. Aquí, la rigurosidad técnica debe ser absoluta, pues un error en esta etapa tiene consecuencias directas en la salud pública.
Desarrollemos los puntos críticos de esta fase:
2. Control de Calidad en Producto Terminado y Liberación de Lotes
A. Ensayos de Desempeño: La Prueba de Disolución
Este es quizás el ensayo más importante para las formas sólidas (tabletas y cápsulas). No basta con que el principio activo esté presente; debe ser capaz de liberarse y absorberse.
Simulación Fisiológica: El equipo de disolución mantiene condiciones de temperatura ($37 \pm 0.5$ °C) y agitación que simulan el tracto gastrointestinal.
Criterios de Aceptación (Etapas L1, L2, L3): Bajo el Informe 37 y las farmacopeas, si un lote falla en la primera etapa (6 unidades), se deben seguir protocolos estrictos de análisis adicional.
Defensa ante ARCSA: Un inspector con visión ISO 17025 podría cuestionar la incertidumbre de la velocidad de giro o del volumen del medio. La defensa técnica es que el equipo cuenta con una Calificación de Desempeño (PQ) periódica utilizando tabletas calibradoras (como las de Prednisona de la USP), lo cual garantiza la idoneidad del sistema por encima de una simple medición de incertidumbre aislada.
B. Valoración y Uniformidad de Unidades de Dosificación
Valoración (Assay): Se determina la potencia exacta. El estándar suele ser entre el 90% y 110% de lo declarado en la etiqueta.
Uniformidad de Contenido: El laboratorio debe asegurar que la dosis es consistente entre unidad y unidad. Se realiza mediante el pesaje individual o la cuantificación individual de 10 a 30 unidades.
Trazabilidad: Cada cromatograma generado en el HPLC debe estar vinculado de forma inalterable al lote específico, cumpliendo con los principios de ALCOA+ (Atribuible, Legible, Contemporáneo, Original y Preciso).
C. Control Microbiológico
Un producto puede ser químicamente perfecto pero peligroso si tiene carga microbiana fuera de límites.
Recuento de microorganismos mesófilos: Para asegurar que el proceso de fabricación fue higiénico.
Ausencia de patógenos: Pruebas específicas para E. coli, Salmonella, Staphylococcus aureus y Pseudomonas aeruginosa.
Esterilidad: En el caso de inyectables u oftalmológicos, el ensayo de esterilidad es crítico y requiere condiciones de aislamiento (Grado A) que el Informe 37 detalla exhaustivamente.
3. El Proceso de Liberación de Lotes (El Rol de la Persona Responsable)
Bajo el Informe 37 (Anexo 4, punto 17.20), el laboratorio no solo "entrega resultados", sino que recopila la evidencia para la liberación.
Revisión del Expediente de Lote (Batch Record): Antes de liberar, el LCC debe verificar que los controles en proceso (pesos, durezas, friabilidades) realizados durante la fabricación coincidan con los resultados finales del laboratorio.
Fuera de Especificaciones (OOS): Si un resultado falla, el Informe 37 exige una investigación técnica profunda antes de repetir cualquier prueba.
Punto de Auditoría: ARCSA vigila que no se haga un "análisis hasta que pase" (Testing into compliance). Se debe investigar si hubo error del analista, error del equipo o si el problema es de fabricación.
El Dictamen Final: Solo el Director Técnico (Químico Farmacéutico) puede firmar la aprobación final del lote para su comercialización, basándose en el Certificado de Análisis generado por el laboratorio.
Defensa del LCC frente a la visión ISO 17025 en Producto Terminado
Si un auditor insiste en que el Informe 37 no es suficiente para "calificar" la liberación de lotes, los argumentos de defensa son:
Enfoque Sistémico: La ISO 17025 se enfoca en que el análisis sea exacto. El Informe 37 se enfoca en que el producto sea seguro. Un laboratorio puede ser muy exacto analíticamente (ISO) pero fallar en detectar una contaminación cruzada en la planta porque no revisa el Batch Record. El Informe 37 integra ambos mundos.
Adecuabilidad del Sistema (System Suitability): En cada corrida de producto terminado, el laboratorio inyecta estándares para probar que el sistema es capaz de medir con precisión en ese momento. Esto es una "mini-validación" diaria que garantiza la competencia técnica sin necesidad de interlaboratorios externos constantes.
Seguridad de Datos: El Informe 37 tiene requisitos de integridad de datos (pistas de auditoría o Audit Trails) que son mucho más específicos para la industria farmacéutica que los requisitos generales de la ISO 17025.
Es un punto fundamental y estratégicamente necesario. La capacidad de realizar Perfiles de Disolución Comparativos es lo que separa a un laboratorio de control rutinario de un Centro de Desarrollo Analítico capaz de sustentar cambios regulatorios ante el ARCSA.
Bajo el Informe 37, esta actividad no solo es un análisis más, sino una prueba de equivalencia técnica (y en muchos casos, un requisito para la bioexención).
2.1. Estudios Comparativos de Disolución (Perfiles de Disolución)
Cuando el ARCSA solicita la inclusión de un nuevo fabricante de producto terminado o de un nuevo origen de materia prima en un registro sanitario existente, exige demostrar que el "nuevo" producto se comporta de manera idéntica al "anterior".
A. El Rigor Estadístico: El Factor de Similitud ($f_2$)
A diferencia de la prueba de disolución de rutina (que es a un solo tiempo, ej. 30 o 45 min), el estudio comparativo requiere una cinética de liberación:
Múltiples puntos de muestreo: Generalmente a los 5, 10, 15, 30, 45 y 60 minutos.
Comparación de curvas: Se comparan 12 unidades del fabricante actual (Referencia) contra 12 unidades del nuevo fabricante (Prueba).
Cálculo del $f_2$: El laboratorio debe tener la capacidad de procesar estadísticamente los datos para obtener un valor de $f_2$ entre 50 y 100. Un valor menor a 50 indica que los productos no son similares, lo cual invalidaría el cambio de fabricante ante el ARCSA.
B. Condiciones Multimedios (pH-dependencia)
Para registros nuevos o cambios críticos, el ARCSA suele pedir que esta comparación se haga en tres medios diferentes para simular todo el tracto gastrointestinal:
pH 1.2 (Ácido clorhídrico - Estómago).
pH 4.5 (Buffer de acetatos - Zona de transición).
pH 6.8 (Buffer de fosfatos - Intestino delgado).
Defensa Técnica: ¿Por qué el Informe 37 es suficiente para esto?
Aquí es donde el argumento contra la obligatoriedad de la ISO 17025 se vuelve más fuerte. Un inspector podría decir: "Para calcular un $f_2$ y autorizar un nuevo fabricante, necesito que tu laboratorio esté acreditado". La respuesta técnica basada en el Informe 37 es:
Calificación de Equipos (Calibración Mecánica y Rendimiento): El laboratorio que cumple el Informe 37 realiza la calibración mecánica (vibración, bamboleo, alineación de ejes) y la prueba de rendimiento con tabletas USP (PVT). Esto garantiza que la variabilidad de la curva de disolución se debe al producto y no al equipo, cumpliendo con el rigor que busca el ARCSA.
Validación del Método de Disolución: El Informe 37 exige validar que el método es capaz de detectar cambios en la formulación (sensibilidad del método). Si el laboratorio demuestra que su método es "discriminatorio", el estudio comparativo es técnicamente irreprochable.
Integridad de Datos en Estudios Largos: Al ser estudios que generan gran cantidad de datos (72 análisis por cada medio de disolución), el control de bitácoras y registros electrónicos del Informe 37 asegura que no hubo manipulación de los puntos de la curva para forzar el cumplimiento del $f_2$.
Importancia para la Empresa Farmacéutica Ecuatoriana
Contar con esta capacidad interna bajo certificación BPM permite:
Agilidad Regulatoria: No depender de laboratorios externos para actualizar registros sanitarios.
Optimización de Costos: Validar nuevos proveedores de materia prima (APIs) que ofrezcan mejores precios, demostrando que la disolución no se altera.
Sustento Técnico: En caso de una auditoría de post-registro, el laboratorio tiene la evidencia científica de por qué el cambio de fabricante no afectó la calidad terapéutica del medicamento.
Pasemos entonces a uno de los pilares más críticos y de mayor duración en el laboratorio: los Estudios de Estabilidad. Este es el punto donde el laboratorio deja de ver una "fotografía" del producto (el análisis de lote) y empieza a ver su "película" completa a través del tiempo.
Bajo el Informe 37 (Anexo 4), la estabilidad es la prueba científica que sustenta la fecha de vencimiento y las condiciones de almacenamiento que figuran en la caja del medicamento.
3. Estudios de Estabilidad y Determinación de Vida Útil
El laboratorio debe contar con una infraestructura específica y un rigor documental extremo, ya que estos estudios pueden durar años.
A. Condiciones de Almacenamiento (Zona Climática IVb)
Para el caso de Ecuador, el ARCSA exige que los estudios se realicen bajo las condiciones de la Zona IVb (Clima Caliente y Húmedo):
Estabilidad de Estantería (Largo Plazo): $30\text{°C} \pm 2\text{°C}$ y $75\% \pm 5\%$ de Humedad Relativa (HR).
Estabilidad Acelerada: $40\text{°C} \pm 2\text{°C}$ y $75\% \pm 5\%$ de HR (por un periodo de 6 meses).
Defensa Técnica: El Informe 37 exige que las cámaras climáticas estén calificadas y mapeadas. Esto significa demostrar que la temperatura es uniforme en todas las bandejas. Además, deben contar con sistemas de registro continuo y alarmas.
B. El Protocolo de Estabilidad
No se analiza "lo que sea cuando sea". El laboratorio debe seguir un protocolo aprobado que define:
Frecuencia de análisis: Tiempos 0, 3, 6, 9, 12, 18, 24 y 36 meses.
Parámetros Críticos de Calidad (CQA): No se repiten todos los ensayos del producto terminado, sino aquellos que pueden cambiar con el tiempo:
Potencia (Valoración): ¿Cuánto principio activo se degrada?
Sustancias Relacionadas (Impurezas de degradación): Este es el punto donde el ARCSA pone más énfasis, pues algunos degradantes pueden ser tóxicos.
Disolución: Verificar que el envejecimiento del producto (ej. endurecimiento de la tableta) no impida que el fármaco se libere.
Humedad y Aspecto Físico.
4. Estabilidad Comparativa: El sustento ante cambios de Fabricante
Como mencionamos en el punto anterior, cuando el ARCSA solicita autorizar un nuevo fabricante, no basta con el perfil de disolución. Generalmente se requiere:
Estabilidad Acelerada Comparativa: Analizar el producto del nuevo fabricante durante 6 meses a $40\text{°C}$ y compararlo con los datos históricos del fabricante original.
Propósito: Demostrar que el nuevo origen de la materia prima o el nuevo proceso de fabricación no generan nuevos productos de degradación que antes no existían.
Estrategia de Defensa: Informe 37 vs. ISO 17025 en Estabilidad
Si un inspector cuestiona la validez de estos estudios por no tener una acreditación ISO específica para estabilidad, los argumentos de defensa basados en el Informe 37 son:
Garantía de Continuidad: El Informe 37 está diseñado para la industria. Asegura que si hay un corte de energía, el laboratorio tiene procedimientos de contingencia y registros de la excursión de temperatura. La ISO 17025 es más general y a veces no profundiza en la gestión de riesgos de una cámara climática farmacéutica de larga duración.
Validación Indicadora de Estabilidad (Stability-Indicating Methods): Bajo el Informe 37, el laboratorio debe demostrar que sus métodos de HPLC son capaces de separar el principio activo de sus productos de degradación (estudios de estrés o degradación forzada).
Argumento: "Nuestro método no solo mide el 100%, sino que está validado para ver si ese 100% baja al 98% y a dónde se fue esa masa (identificación de impurezas)". Este es un rigor técnico que supera la simple medición de incertidumbre de la ISO.
Muestroteca y Retención: El Informe 37 obliga a guardar contramuestras en condiciones controladas. Esto permite que, si surge un problema a los 2 años, el laboratorio tenga la "evidencia física" para repetir el análisis, algo que un laboratorio de servicios ISO 17025 usualmente no hace.
Conclusión de este punto
La estabilidad bajo el Informe 37 es el seguro de vida del producto. Demuestra que el laboratorio tiene el control no solo de lo que fabrica hoy, sino de cómo ese producto se comportará en la farmacia o en el botiquín del paciente meses después.
Este último bloque es el cimiento de todo el sistema de calidad. Sin una Gestión de Integridad, Validación y Calificación sólida, los análisis anteriores —por más precisos que sean— carecen de validez legal ante una inspección del ARCSA. Bajo el Informe 37, este pilar garantiza que el laboratorio no solo tiene "buenos equipos", sino que sus resultados son veraces, rastreables e inalterables.
4. Gestión de Integridad, Validación y Calificación
A. Calificación de Equipos (El Modelo de las 4Qs)
El Informe 37 no acepta que un equipo se use solo porque "enciende y mide". Los inspectores de ARCSA verifican el ciclo de vida del equipo:
Calificación de Diseño (DQ): Demostrar que el equipo comprado es apto para el análisis farmacéutico (ej. que el HPLC tenga detector de arreglo de diodos si se requiere pureza de pico).
Calificación de Instalación (IQ): Verificar que el equipo esté conectado a energía regulada, en un ambiente con temperatura controlada y con manuales originales.
Calificación de Operación (OQ): Probar que el equipo funciona según las especificaciones del fabricante (ej. que la bomba del HPLC entregue exactamente 1 mL/min).
Calificación de Desempeño (PQ): Demostrar que el equipo funciona consistentemente para el análisis específico del laboratorio (ej. que el disolutor mantenga la temperatura exacta durante 24 horas de estudio).
B. Validación de Métodos Analíticos (El Corazón Técnico)
Es la evidencia documentada de que un método analítico es adecuado para su uso previsto. El Informe 37 (Numeral 18) exige evaluar:
Linealidad: Que la respuesta del equipo sea proporcional a la concentración.
Precisión (Repetibilidad y Precisión Intermedia): Que el método dé el mismo resultado bajo las mismas condiciones y con diferentes analistas en diferentes días.
Exactitud: La cercanía del resultado al valor real (usualmente mediante pruebas de recuperación).
Robustez: Capacidad del método para no verse afectado por pequeñas variaciones (ej. cambios mínimos en el pH de la fase móvil).
C. Integridad de Datos (ALCOA+) y Seguridad Informática
Este es el punto donde ARCSA ha endurecido sus auditorías. Se busca evitar la manipulación de resultados.
Audit Trail (Pistas de Auditoría): Los equipos computarizados deben registrar quién hizo qué, cuándo y por qué. No se permite borrar cromatogramas ni repetir análisis sin justificación.
Control de Accesos: Niveles de usuario (Analista, Supervisor, Administrador) para que quien ejecuta el análisis no sea quien pueda borrar los datos.
Contemporaneidad: Los registros deben hacerse en el momento exacto del análisis, no "después para que quede bonito".
Defensa Final: El "Amarque" Documental frente a la ISO 17025
Al cerrar este análisis, podemos concluir que la defensa frente a la pretensión de imponer la ISO 17025 se basa en la especificidad farmacéutica:
Validación Basada en Riesgo: Mientras la ISO 17025 es genérica, la validación bajo el Informe 37 está intrínsecamente ligada a la matriz del medicamento. El laboratorio farmacéutico valida el método dentro de la tableta o el jarabe, considerando las interferencias de los excipientes, algo que una acreditación generalista podría no profundizar.
Calificación vs. Calibración: La ISO pone mucho peso en la calibración externa. El Informe 37 va más allá con la Calificación (PQ), que asegura que el equipo es apto para esa molécula específica en esa planta específica.
Sistema de Gestión de Calidad (SGC) Integrado: El gran argumento es que el Laboratorio de Control de Calidad (LCC) farmacéutico no vende resultados, sino que garantiza la calidad del producto. La certificación BPM (Informe 37) amarra el análisis con la fabricación, la validación de procesos y la farmacovigilancia, creando una red de seguridad que la ISO 17025 (enfocada solo en el dato) no alcanza a cubrir por sí sola.
Resumen del Ciclo de Trabajo del Laboratorio
| Etapa | Norma (Informe 37) | Evidencia Técnica |
| Ingreso | Punto 17.5 - 17.9 | Cabinas de muestreo, Identidad al 100%, Cuarentena. |
| Proceso/Terminado | Punto 17.10 - 17.15 | Disolución, HPLC, Uniformidad de contenido, Microbiología. |
| Vida Útil | Punto 17.21 | Cámaras climáticas Zona IVb, Estabilidad indicadora. |
| Sustento Documental | Punto 17.16 - 18 | Validación de métodos, Calificación de equipos, ALCOA+. |
Con este sumario desarrollado, tienes una base técnica y legal completa para ilustrar que los laboratorios farmacéuticos ecuatorianos operan bajo estándares de altísimo rigor, y que la autorización conferida por la Certificación BPM (Informe 37) es más que suficiente para garantizar la competencia técnica y la seguridad de los medicamentos.
Es vital demostrar que la certificación BPM no es un diploma estático, sino un proceso dinámico y costoso de mejora continua. La industria farmacéutica ecuatoriana no solo cumple una norma, sino que sostiene una infraestructura de alta tecnología y un capital humano especializado que la ISO 17025 no logra capturar en su totalidad.
Aquí tienes la ampliación de este argumento, enfocada en la inversión y el desarrollo de capacidades, para ser integrada en el oficio o la exposición técnica:
5. La Dinámica de Inversión y Mejora Continua en el Sector
El cumplimiento del Informe 37 no es un estado administrativo, sino un compromiso financiero y técnico permanente. Los laboratorios farmacéuticos nacionales realizan inversiones sostenidas en tres ejes fundamentales que garantizan una competencia técnica superior:
A. Inversión en Tecnología y Equipamiento Analítico
La industria farmacéutica nacional ha evolucionado de métodos químicos convencionales a tecnologías de instrumentación avanzada.
Renovación de Parque Tecnológico: La adquisición de equipos como HPLC de ultra resolución (UHPLC), espectrofotómetros de última generación y sistemas de disolución automatizados representa inversiones de cientos de miles de dólares por cada unidad de laboratorio.
Sistemas de Software de Integridad: Para cumplir con los principios ALCOA+, los laboratorios invierten en licencias de software originales con Audit Trail (pistas de auditoría), asegurando que los datos sean imposibles de manipular. Esta robustez digital es superior a la exigida en laboratorios de ensayo generales.
B. El Ciclo de Calificación Permanente (4Qs)
A diferencia de otros sectores, un equipo en un laboratorio BPM nunca deja de ser evaluado.
Recalificación: Cada vez que un equipo se mueve, se repara o se actualiza, se reinicia el ciclo de IQ, OQ y PQ. Esto garantiza que la inversión tecnológica mantenga su validez científica a lo largo de toda su vida útil.
Mantenimiento Preventivo y Calibración: Los laboratorios destinan presupuestos anuales específicos para servicios técnicos especializados y calibraciones con trazabilidad internacional, manteniendo la incertidumbre de medida bajo control estricto.
C. Capital Humano y Capacitación Especializada
El activo más valioso de nuestros laboratorios es su personal técnico, cuyo nivel de especialización es difícil de hallar en otros sectores industriales.
Profesionales de Cuarto Nivel: La dirección y ejecución de análisis en nuestras plantas están a cargo de Químicos Farmacéuticos y Bioquímicos con formación continua en farmacometría, microbiología y estabilidad.
Programas de Capacitación Continua: Bajo el Informe 37, el entrenamiento no es opcional. El personal recibe capacitación constante en:
Nuevas farmacopeas y actualizaciones regulatorias.
Validación de métodos analíticos complejos.
Gestión de Riesgos de Calidad (ICH Q9).
Investigación de Resultados Fuera de Especificación (OOS).
El Argumento Político-Económico para el ARCSA
"Exigir una acreditación ISO 17025 adicional ignora el esfuerzo económico y técnico que la industria ya realiza para mantener sus plantas certificadas bajo BPM. Cada dólar invertido en una nueva calificación de equipos o en la capacitación especializada de nuestros químicos farmacéuticos está alineado al Informe 37. Desviar recursos para cumplir con una formalidad administrativa como la ISO —que no mejora la seguridad del producto— resta competitividad a la industria nacional y desincentiva la inversión tecnológica en las áreas que realmente protegen al paciente."
Resumen de la Inversión Técnica
| Tipo de Inversión | Detalle Técnico (Informe 37) | Valor Agregado vs. ISO 17025 |
| Equipos | Instrumentación de alta gama y sistemas cerrados. | Garantiza especificidad en matrices complejas de suplementos. |
| Calificación | Ciclo constante de 4Qs (DQ, IQ, OQ, PQ). | Asegura el desempeño del equipo con el producto real, no solo en vacío. |
| Personal | Capacitación técnica obligatoria y evaluada. | Crea una cultura de calidad farmacéutica, no solo de cumplimiento de ensayos. |
| Infraestructura | Áreas con control de temperatura, humedad y presión. | Protege la integridad de la muestra y la estabilidad del reactivo. |
Conclusión:
La certificación BPM es la evidencia de que el laboratorio es un organismo vivo, en constante actualización y con una inversión técnica que supera los requisitos de cualquier norma de gestión generalista. Para ALFE, defender las BPM es defender la inversión productiva del Ecuador.
El conflicto regulatorio común donde se intenta traslapar una norma de metrología (ISO 17025) sobre una norma de seguridad sanitaria (BPM Informe 37). Para presentar una defensa sólida ante el ARCSA, el argumento central debe ser que la ISO 17025 es una norma de "competencia técnica para laboratorios que prestan servicios a terceros", mientras que las BPM son un "sistema integral de aseguramiento de calidad" diseñado específicamente para proteger la salud humana.
Aquí tienes los argumentos técnicos y legales para defender que la certificación BPM es no solo suficiente, sino superior en el contexto de la fabricación de suplementos alimenticios:
1. El Enfoque de "Calidad Integrada" vs. "Análisis Aislado"
La ISO 17025 se limita a lo que sucede dentro de las cuatro paredes del laboratorio. En cambio, las BPM (Informe 37) integran el laboratorio con el resto de la planta.
Argumento: "Bajo BPM, el control de calidad no es un evento aislado. El laboratorio tiene la potestad y el deber de auditar el proceso productivo, las condiciones de limpieza de las áreas y la trazabilidad de los insumos. Exigir ISO 17025 desvincula el análisis del entorno de fabricación, lo cual es contraproducente para un fabricante de suplementos."
2. Suficiencia de la Validación de Métodos (Capítulo 18 del Informe 37)
El ARCSA suele argumentar que la ISO garantiza mejores resultados analíticos. Sin embargo, el rigor de validación exigido por el Informe 37 ya cubre estos aspectos.
Argumento: "El Capítulo 18 del Informe 37 de la OMS ya exige que cada método analítico demuestre precisión, exactitud, especificidad y robustez. Estos parámetros son idénticos a los requeridos por la ISO 17025. Por lo tanto, la acreditación adicional no añade una capa de confianza técnica real, sino que duplica la carga administrativa sin beneficio sanitario."
3. La Falacia de los Ensayos de Aptitud (Interlaboratorios)
La ISO 17025 obliga a participar en interlaboratorios. Como discutimos anteriormente, en suplementos alimenticios la variedad de matrices es inmensa (mezclas de extractos botánicos, vitaminas, minerales).
Argumento: "La escasez de proveedores de ensayos de aptitud para matrices complejas de suplementos alimenticios en la región hace que la ISO 17025 sea de imposible cumplimiento para muchos parámetros. Bajo BPM, la confianza se sustenta en el uso de Estándares de Referencia Primarios (USP/BP) y la calificación de equipos, lo cual es un estándar metrológico de oro ya aceptado globalmente."
4. Diferencia de Objetivos: Seguridad vs. Incertidumbre
Argumento: "El objetivo del ARCSA es garantizar que el suplemento alimenticio no sea tóxico y contenga lo que declara. Las BPM están diseñadas para este fin (prevención de contaminación cruzada, estabilidad, pureza). La ISO 17025 se enfoca en el cálculo de la incertidumbre de la medida, lo cual es valioso para la investigación académica o metrológica, pero no añade seguridad al consumidor final de un suplemento."
5. Impacto Económico y Acceso a la Salud
Argumento: "Implementar y mantener una acreditación ISO 17025 incrementa los costos operativos entre un 20% y 30%, lo cual se traslada al precio final del producto. Al no existir un riesgo sanitario que justifique esta medida (ya que el laboratorio está bajo BPM), se está creando una barrera técnica al comercio que dificulta el acceso de la población a suplementos alimenticios de calidad."
Resumen para el Oficio a ARCSA
Puedes estructurar tu conclusión de la siguiente manera:
"La certificación de Buenas Prácticas de Manufactura (BPM) vigente, basada en el Informe 37 de la OMS, contempla un sistema de Gestión de Calidad (Capítulo 17) y un protocolo de Validación de Métodos (Capítulo 18) que garantizan plenamente la competencia técnica de nuestros laboratorios.
Exigir la ISO 17025 a un laboratorio de control de calidad interno de una planta fabricante es redundante, pues los controles de trazabilidad, calificación de equipos y uso de estándares internacionales ya son auditados y aprobados por el ARCSA en cada inspección de BPM. La ISO 17025 no fue concebida para la industria de manufactura, sino para laboratorios de ensayo de servicios, por lo que su imposición no aporta valor adicional a la seguridad, eficacia y calidad de los suplementos fabricados en el país."
Sugerencia adicional: Podrías proponer al ARCSA que, en lugar de exigir la ISO 17025, refuercen los puntos específicos del Anexo 4 del Informe 37 durante las auditorías, asegurando así que el rigor analítico sea el máximo posible sin salir del marco legal de las BPM.
Cuadro comparativo está diseñado para resaltar que la certificación BPM (Informe 37) no solo es equivalente en rigor analítico a la ISO 17025, sino que es superior para el contexto de manufactura, ya que integra la seguridad del producto con el análisis técnico.
Cuadro Comparativo: BPM (Informe 37) vs. ISO/IEC 17025
Objetivo: Demostrar la suficiencia técnica del Laboratorio de Control de Calidad en la fabricación de suplementos alimenticios.
| Característica Técnica | BPM (OMS Informe 37 - Anexo 4) | ISO/IEC 17025:2017 | Impacto en Suplementos Alimenticios |
| Enfoque Principal | Seguridad Integral del Producto. Asegura que el análisis garantice la salud del consumidor. | Competencia de Medición. Asegura que el laboratorio sea capaz de dar un dato exacto. | Las BPM son preventivas; la ISO es puramente reactiva/analítica. |
| Validación de Métodos | Obligatoria (Cap. 18). Exige demostrar: Exactitud, Precisión, Especificidad, Linealidad y Robustez. | Obligatoria. Exige los mismos parámetros estadísticos de desempeño. | Técnicamente equivalentes. Ambas normas exigen el mismo rigor científico. |
| Trazabilidad Metrológica | Basada en Estándares Farmacopeicos (USP/BP). Uso de sustancias de referencia primarias. | Cadena de Calibración SI. Trazabilidad a través de laboratorios acreditados. | En suplementos, el uso de estándares (ej. Vitamina C USP) es la garantía de verdad analítica en ambos casos. |
| Calificación de Equipos | Modelo 4Qs (DQ, IQ, OQ, PQ). Evalúa el equipo bajo carga real de trabajo. | Calibración y Verificación. Se enfoca en que el instrumento esté calibrado. | Las BPM son más exigentes al pedir la PQ (Performance Qualification) para el producto específico. |
| Ensayos de Aptitud | Recomendados cuando existen proveedores disponibles. | Obligatorios para cada parámetro acreditado. | Problema Crítico: Casi no existen ensayos de aptitud para mezclas complejas de suplementos en la región. |
| Integridad de Datos | Exigente (ALCOA+). Control de Audit Trails y firmas de responsabilidad profesional. | General. Gestión de registros y protección de datos. | El rigor de integridad de datos en laboratorios BPM es superior debido al riesgo sanitario involucrado. |
| Gestión de Riesgos | Integrada al proceso de fabricación (Contaminación cruzada, estabilidad). | Limitada al proceso analítico del laboratorio. | Las BPM protegen al consumidor de errores de mezcla o degradación que la ISO no ve. |
Argumentos de Cierre para el Anexo Técnico
Duplicidad de Esfuerzo: Como se observa en la fila de Validación de Métodos, el laboratorio ya realiza el 100% de los ejercicios estadísticos que pide la ISO 17025. Exigir la acreditación es una redundancia administrativa.
Inviabilidad de Interlaboratorios: La ISO 17025 penaliza la falta de participación en ensayos de aptitud. Al no haber oferta de estos para suplementos específicos en Ecuador, se está exigiendo algo de cumplimiento imposible.
La "Falsa Seguridad" de la ISO: Un laboratorio puede estar acreditado ISO 17025 y dar un resultado muy exacto, pero si no cumple BPM (limpieza, muestreo, segregación), ese resultado podría ser sobre una muestra contaminada en la planta. Las BPM cuidan la muestra; la ISO solo cuida el dato.
Recomendación de Estrategia:
Presenta este cuadro junto con el oficio de respuesta, enfatizando que el Laboratorio de Control de Calidad es una extensión del proceso de Buenas Prácticas de Manufactura y que, por ley, su competencia ya está validada al momento de recibir el certificado de cumplimiento de BPM otorgado por el mismo ARCSA.
El Informe 37 ya contiene las Buenas Prácticas de Laboratorio (BPL) aplicables a la industria farmacéutico
No son normas excluyentes; de hecho, el capítulo 17 del Informe 37 se titula precisamente "Buenas Prácticas de Control de Calidad", que es la adaptación de las BPL al entorno de manufactura farmacéutica.
Aquí te explico la diferencia estratégica y por qué tu laboratorio ya cumple con lo necesario:
1. El Informe 37: BPL integradas a la manufactura
Cuando un laboratorio de control de calidad interno cumple con el Informe 37, está aplicando una versión de las BPL diseñada para la producción.
Enfoque: El Informe 37 asegura que el laboratorio sea capaz de garantizar que cada lote de suplementos alimenticios sea igual al anterior y cumpla con el registro sanitario.
Suficiencia: Para un laboratorio de planta, el Informe 37 es totalmente suficiente. Cubre personal, instalaciones, equipos, documentación, muestras y validación. No necesitas un certificado de "BPL" adicional si ya tienes el de "BPM", porque el ARCSA, al darte las BPM, ya inspeccionó y aprobó tu laboratorio bajo los estándares de control de calidad del Informe 37.
2. ¿Para quién son entonces las BPL (Informe 44)?
Tienes mucha razón en tu sospecha: las BPL estrictas (como el Informe 44 de la OMS) están más orientadas a:
Laboratorios Externos (Terceristas): Aquellos que venden servicios de análisis a terceros. Como no forman parte de una planta de producción, necesitan una norma que certifique que su gestión de datos y muestras es impecable de forma independiente.
Laboratorios de Investigación y Bioequivalencia: Donde se realizan estudios pre-clínicos o de biodisponibilidad que requieren un rigor documental y estadístico distinto al de la rutina industrial.
3. Comparativa estratégica para tu defensa
| Aspecto | Laboratorio Interno (Informe 37 / BPM) | Laboratorio Externo (BPL / ISO 17025) |
| Relación con el producto | Conoce la historia completa de la fabricación. | Solo conoce la muestra que recibe. |
| Responsabilidad | El Director Técnico responde por el lote completo. | El laboratorio solo responde por el resultado de la muestra. |
| Norma habilitante | BPM (Informe 37). Incluye gestión de riesgos de manufactura. | BPL / ISO 17025. Se enfoca en la gestión administrativa del ensayo. |
| Exigencia ARCSA | Certificado de BPM (que ya incluye el laboratorio). | Acreditación/Certificación específica para servicios. |
4. Argumento para presentar ante el ARCSA
En el oficio que presente se puede añadir un punto sobre la armonización normativa:
"Es técnicamente incorrecto y administrativamente redundante exigir acreditaciones adicionales como la ISO 17025 o certificaciones BPL independientes a laboratorios internos que ya operan bajo las BPM (Informe 37). El Informe 37 de la OMS es un estándar integral que ya incorpora los principios de Buenas Prácticas de Laboratorio adaptados a la industria. Exigir estándares diseñados para laboratorios de servicio externo a laboratorios de planta desnaturaliza el control de procesos y crea una carga regulatoria que no existe en las guías internacionales de la propia OMS."
En resumen:
¿Es suficiente el Informe 37? Sí, para un fabricante de suplementos y medicamentos, es el estándar completo.
¿Las BPL quedan mejor para externos? Exactamente. La certificación BPL (como la del Informe 44) o la ISO 17025 son para laboratorios que no tienen el control de la fabricación y necesitan demostrar su competencia de forma aislada.
Glosario de términos
El modelo de las 4Qs es el estándar de oro en la industria farmacéutica para la Calificación de Equipos. No es solo una revisión técnica, sino un proceso documentado que demuestra que un instrumento (como un HPLC, un disolutor o una balanza) es apto para el uso previsto y produce resultados confiables de manera consistente.
Bajo el Informe 37 de la OMS, este proceso es obligatorio para asegurar que la "calidad" no dependa del azar, sino del desempeño probado de la tecnología.
Las 4 Etapas del Modelo de Calificación
1. DQ: Calificación de Diseño (Design Qualification)
Es el primer paso y ocurre antes de comprar el equipo. El laboratorio define qué necesita.
¿Qué se evalúa? Si las especificaciones técnicas del fabricante cumplen con las necesidades del laboratorio.
Ejemplo: Si necesitas analizar una vitamina que se degrada con la luz, tu DQ debe especificar que el equipo tenga viales ámbar y protección UV. Si el equipo no tiene esto, no califica desde el diseño.
2. IQ: Calificación de Instalación (Installation Qualification)
Ocurre cuando el equipo llega físicamente al laboratorio.
¿Qué se evalúa? Que el equipo se haya instalado correctamente según las especificaciones del fabricante.
Puntos clave:
Verificación de manuales, certificados de calibración y accesorios.
Condiciones ambientales (voltaje estable, humedad, nivelación de la mesa).
Conexión de software y periféricos.
Resultado: "El equipo está físicamente bien puesto".
3. OQ: Calificación de Operación (Operational Qualification)
Prueba que el equipo funciona según sus límites técnicos, pero sin el producto todavía.
¿Qué se evalúa? Las funciones mecánicas y electrónicas.
Ejemplo en un HPLC: ¿La bomba entrega exactamente 1.0 mL/min de flujo? ¿El horno de la columna calienta exactamente a 40°C? ¿El detector de UV tiene ruido o deriva?
Resultado: "El equipo funciona como dice el fabricante que debe funcionar".
4. PQ: Calificación de Desempeño (Performance Qualification)
Es la prueba definitiva. El equipo se prueba con el producto real y en condiciones de rutina.
¿Qué se evalúa? La consistencia y estabilidad del desempeño a lo largo del tiempo.
Ejemplo en un Disolutor: Se realizan pruebas con tabletas calibradoras (como las de la USP) para ver si los resultados de disolución son precisos y repetibles en las manos de tus analistas.
Resultado: "El equipo es capaz de analizar mis suplementos alimenticios de forma confiable día tras día".
¿Por qué es vital para tu defensa ante el ARCSA?
Cuando el ARCSA te pida la ISO 17025, tu argumento con el Modelo 4Qs es el siguiente:
Superioridad Técnica: La ISO 17025 se centra mucho en la calibración (ver si el equipo mide bien un punto). El modelo 4Qs de las BPM va más allá: califica el desempeño total del equipo en el flujo de fabricación.
Mitigación de Riesgos: La etapa PQ es exclusiva de las BPM y garantiza que el equipo no fallará durante el análisis de un lote real, algo que una simple calibración externa (ISO) no puede asegurar.
Trazabilidad: Cada "Q" genera un protocolo y un informe firmado. Esto demuestra que el laboratorio tiene un control absoluto sobre su tecnología, cumpliendo con el rigor que el ARCSA exige para otorgar el certificado de BPM.
En resumen: El modelo 4Qs es la garantía de que tus instrumentos no son cajas negras, sino herramientas validadas científicamente para proteger la salud del consumidor.
En el mundo farmacéutico y regulatorio, ALCOA+ es el acrónimo que define los principios de Integridad de Datos. Es el estándar que asegura que la información generada en el laboratorio sea veraz y confiable.
Para inspectores de ARCSA, este es un punto crítico: no basta con que el análisis de tu suplemento alimenticio sea correcto, sino que la evidencia (el papel o el archivo digital) debe ser "incuestionable".
Aquí te explico cada letra del acrónimo original (ALCOA) y los agregados del (+):
Los 5 Principios Originales (ALCOA)
A – Attributable (Atribuible):
Debe ser claro quién realizó la tarea y quién registró el dato. No se permiten firmas genéricas.
En el laboratorio: Cada cromatograma o pesada debe tener la firma (manual o electrónica) del analista que la hizo.
L – Legible (Legible):
Los datos deben poder leerse y entenderse durante toda la vida útil del producto (incluso años después).
En el laboratorio: Prohibido el uso de corrector (liquid paper) o tachones que impidan ver el dato original.
C – Contemporaneous (Contemporáneo):
El dato debe registrarse en el preciso momento en que ocurre la acción.
En el laboratorio: Prohibido anotar en "papelitos" para luego pasarlos a limpio en la bitácora al final del día.
O – Original (Original):
El dato debe ser la primera anotación o el registro primario del equipo.
En el laboratorio: La tirilla de la balanza o el archivo crudo del HPLC es el dato original, no una transcripción manual en un cuaderno.
A – Accurate (Preciso/Exacto):
El dato debe reflejar la realidad, sin errores y debe estar respaldado por la calificación y calibración de los equipos.
El "+" (Principios Adicionales)
Para fortalecer la norma, se añadieron cuatro conceptos que cierran el círculo de la confianza:
Complete (Completo): Debe incluir toda la información, incluso los análisis fallidos o las repeticiones (nada se borra).
Consistent (Consistente): Los datos deben seguir un orden lógico y cronológico (no puede haber un análisis de producto terminado antes de la pesada de la muestra).
Enduring (Perdurable): El soporte (papel o digital) debe durar años sin borrarse o dañarse.
Available (Disponible): Los datos deben estar listos para ser revisados por un inspector en cualquier momento.
¿Cómo usar ALCOA+ en tu defensa ante ARCSA?
Cuando el ARCSA insista con la ISO 17025, puedes argumentar que tu laboratorio ya cumple con ALCOA+ bajo la normativa de BPM (Informe 37):
Seguridad de Datos Superior: Mientras que la ISO 17025 es más general sobre el manejo de información, el estándar ALCOA+ de las BPM es extremadamente riguroso con la trazabilidad forense del dato.
Audit Trail (Pistas de Auditoría): Bajo ALCOA+, tus equipos computarizados registran cualquier intento de borrar o modificar un resultado. Esto garantiza al ARCSA que los resultados de tus suplementos no han sido "maquillados" para cumplir.
Responsabilidad Profesional: ALCOA+ vincula directamente al Químico Farmacéutico con el dato, creando una cadena de custodia que garantiza la ética en el control de calidad.
En resumen: ALCOA+ es lo que garantiza que tu laboratorio no puede "mentir". Es la herramienta de transparencia que da fe de que el producto que sale al mercado ecuatoriano es exactamente lo que el análisis dice que es.
En el control de calidad farmacéutico y de suplementos alimenticios, los estándares de referencia son las "reglas" con las que comparamos nuestras muestras para saber cuánta cantidad de principio activo tienen. Sin ellos, no tendríamos una referencia de verdad analítica.
1. Estándares Primarios (El Patrón de Oro)
Un Estándar Primario es una sustancia de pureza extremadamente alta (generalmente $>99.9\%$) que ha sido analizada exhaustivamente por organizaciones internacionales de metrología o farmacopeas (como la USP de Estados Unidos o la BP de Reino Unido).
Características:
Pureza absoluta: Son materiales con trazabilidad directa a unidades del Sistema Internacional.
Certificación oficial: Vienen con un certificado de análisis que detalla su pureza exacta y su potencia.
Costo elevado: Son muy costosos y se venden en cantidades muy pequeñas (miligramos).
¿Cómo se utilizan?
Para calibración crítica: Se usan para validar métodos analíticos.
Para calificar estándares secundarios: Su uso principal en la industria no es el análisis diario, sino servir de base para "validar" a otros estándares más económicos.
2. Estándares Secundarios o "de Trabajo" (Working Standards)
Un Estándar Secundario es una sustancia que el laboratorio prepara o adquiere en mayor cantidad, cuya pureza y potencia han sido establecidas mediante una comparación directa contra un Estándar Primario.
Características:
Trazabilidad: Su validez depende totalmente de que haya sido comparado contra un estándar primario en condiciones controladas.
Economía: Es mucho más barato y permite el análisis rutinario de grandes volúmenes de producción.
Uso diario: Es el que se utiliza para los análisis de rutina de lotes de producto terminado y materias primas.
¿Cómo se utilizan?
Estandarización: El analista toma el estándar primario (por ejemplo, Vitamina C pura de la USP) y lo compara mediante HPLC contra un lote de materia prima de muy alta calidad.
Asignación de potencia: Si el análisis contra el primario confirma que ese lote tiene un $99.5\%$ de pureza, ese lote se convierte en el "Estándar Secundario" del laboratorio por un tiempo determinado.
Resumen de Diferencias y Uso
| Característica | Estándar Primario | Estándar Secundario (Trabajo) |
| Origen | Farmacopeas (USP, BP, EP) | Lote de materia prima calificado internamente |
| Costo | Muy alto | Bajo |
| Frecuencia de uso | Ocasional (Validación/Calificación) | Diario (Control de lotes) |
| Certificación | Emitida por organismo oficial | Emitida por el laboratorio propio |
Importancia en tu defensa ante ARCSA
Este es uno de tus argumentos más fuertes frente a la ISO 17025:
Trazabilidad Incuestionable: Al usar Estándares Primarios, tu laboratorio está "conectado" directamente con los estándares de mayor jerarquía mundial. Esto garantiza que tus mediciones son precisas sin necesidad de que un organismo externo lo certifique vía ISO.
Protocolo de Calificación: Bajo el Informe 37 (BPM), el laboratorio debe tener un procedimiento escrito de cómo califica sus estándares secundarios contra los primarios. Esto demuestra un control técnico absoluto sobre la "verdad" de tus resultados.
Independencia: Demuestra que, aunque no haya interlaboratorios (ensayos de aptitud) para un suplemento específico, tu laboratorio tiene una referencia física absoluta para comparar y asegurar la calidad.